Historia del idioma ruso

El idioma ruso es el más hablado entre los idiomas eslavos, actualmente existen varios países que hablan este idioma, sin embargo la historia del idioma ruso esta llena de reformas y cambios en su estructura, todas las lenguas eslavas descienden del llamado protoeslavo en el III milenio A. C. de la familia indoeuropea de lenguas se individualizó el dialecto protoeslavo que en el II milenio A. C. se transformó en la lengua protoeslava, el protoeslavo fue la lengua de las tribus y poblaciones eslavas hasta el siglo VI.

En los siglos V y VI las tribus eslavas empezaron a migrar hacia otras tierras lo que impulsó el proceso de la división del protoeslavo en los siglos VI y VII, que resultó en la creación de tres de lenguas eslavas: occidental, oriental y meridional.

A finales del siglo IX, los hermanos san Cirilo y san Metodio (dos hermanos misioneros del cristianismo provenientes de Tesalónica)  registraron por escrito el dialecto búlgaro (perteneciente al subgrupo de lenguas eslavas meridionales) y sobre su base formaron la lengua eslava antigua, sistematizando los datos lingüísticos de las variantes de la zona.

En el 862 Cirilo y Metodio crearon un alfabeto común que hizo posible representar por escrito los sonidos de los dialectos eslavos locales y elaborar una lengua literaria estandartizada (el eslavo antiguo). En aquella época los tres grupos de idiomas eslavos no se distinguían tanto y se entendían, así que el eslavo antiguo asumió el papel de lengua de cultura para todas las naciones eslavas.

Desde el momento de su creación el cirílico se ha adaptado a los cambios lingüísticos y como resultado de numerosas reformas, en cada idioma adquirió sus propios rasgos específicos. Diferentes versiones del cirílico hasta hoy en día siguen usándose en varios países de Europa Oriental y de Asia Central. El primer Estado que lo aceptó como escritura oficial fue el Primer Imperio Búlgaro.

El eslavo eclesiástico, la versión rusa del eslavo antiguo

Cuando Rusia se acercó al cristianismo empezaron a extenderse por el país diferentes textos religiosos cristianos traducidos al eslavo antiguo por los apóstoles Cirilo y Metodio y sus discípulos. Como su lenguaje era muy parecido al idioma hablado en el país, los escribanos no podían evitar que penetraran elementos de los dialectos locales del ruso antiguo en los textos y aunque fuese involuntariamente, cambiaban la escritura de las palabras eslavas aproximándolo al de las rusas. Y así el eslavo antiguo, en el territorio de Rusia, se trasformó en el eslavo eclesiástico, una lengua que se clasificó posteriormente como idioma eslavo meridional a causa de sus orígenes, a diferencia del ruso antiguo, perteneciente, igual que el ruso contemporáneo, al subgrupo de lenguas eslavas orientales.

Los procesos de sistematización del eslavo eclesiástico y de la introducción de las regulaciones lingüísticas comunes duraron hasta finales del siglo XVII.

El eslavo eclesiástico y el idioma ruso antiguo

Así es como en Rusia empezaron a hablarse dos lenguas: la litúrgica (el eslavo eclesiástico de los textos religiosos que hasta hoy día conserva su estatus y se emplea en los oficios religiosos) y la laica (el ruso antiguo que tuvo la misma escritura heredada del eslavo antiguo, el alfabeto cirílico, pero servía en la vida cotidiana).

Los primeros textos en ruso antiguo que se conocen datan del siglo XI y son una mezcla de dos lenguas: del eslavo antiguo (creado por los santos Cirilo y Metodio) y del ruso( la lengua hablada del país).

El ruso antiguo que existió entre los siglos VI y XIV sirvió de base para tres lenguas eslavas orientales, el ruso, el bielorruso y el ucraniano, que se formaron entre los siglos XVII y XIX.

El ruso antiguo empleó la misma escritura que el eslavo antiguo, formado a base de protoeslavo y el eslavo eclesiástico.

El desarrollo de la lengua rusa literaria

Pedro I

El gran reformador ruso, el emperador Pedro I, impuso cambios no solamente en la estructura del Gobierno y del Ejército, sino que también impulsó cambios en el idioma. Estableció relaciones comerciales con varios países de Europa (especialmente con Alemania) gracias a lo cual en el ruso aparecieron muchos términos alemanes (técnicos y comerciales) como palabras cotidianas.

Además, entre los años 1708 y 1711 Pedro I reformó el alfabeto ruso: suprimió letras repetitivas, es decir, aquellas que representaban los mismos sonidos, y letras que se habían usado en la época antigua para presentar números y habían caído en desuso tras la introducción en Rusia de los números arábigos. Desde entonces el alfabeto ruso empezó a distinguirse del alfabeto del eslavo eclesiástico de una manera más marcada.

Lomonósov

Hasta el siglo XVIII el eslavo eclesiástico se usó también como la lengua de literatura, pero jamás fue un idioma hablado.

En el siglo XVIII empezó a desarrollarse muy rápidamente la lengua literaria propiamente rusa, mientras que las esferas del uso del eslavo eclesiástico se redujeron.

Este cambio de tendencia se debió a Mijaíl Lomonósov (fundador de la primera universidad rusa en 1755 que hoy lleva su nombre) y del sistema de educación abierto, en el que los orígenes nobles dejaron de ser un criterio de acceso.

Lomonósov a parte de ser un astrónomo, químico y físico ruso, reformó el sistema de versificación y compuso la gramática descriptiva del ruso. En 1739 formuló los principios de la versificación, rechazando los esquemas prestados de lenguas extranjeras y afirmó que hacía falta emplear las posibilidades del idioma ruso. En su gramática describió variedades del ruso y sistematizó elementos de diferentes registros: el oral, el especializado (comercial y jurídico) y del estilo literario.

Pushkin

Gracias a Lomonósov, el ruso mejoró considerablemente su posición como lengua literaria y sustituyó en esta función al eslavo eclesiástico casi por completo, pero en cuanto a sus funciones comunicativas, durante todo el siglo XVIII y parte del XIX, tan solo el pueblo hablaba ruso, mientras que la lengua de la nobleza en Rusia era el francés.

Tras establecerse estrechas relaciones políticas y culturales con países Europeos gracias al primer emperador ruso Pedro I, en el país empezó a difundirse mucho el alemán desde el inicio del siglo XVIII como lengua académica y comercial, y posteriormente el francés como la lengua de comunicación entre los aristócratas. Lo usaban en casa con la familia, para escribir cartas personales y lo dominaban mucho mejor que el ruso. Algunos casi no hablaban ruso y solo sabían algunas frases.

Se puede afirmar que la lengua rusa literaria en su forma actual se formó en el cambio de siglos XVIII y XIX. El ruso resultó ser un idioma apto para la literatura y recibió el estatus de lengua nacional en la primera mitad del siglo XIX gracias a la personalidad de Alexandr Pushkin (el poeta y escritor ruso a quien se considera el creador de la lengua literaria nacional).

A diferencia de Lomonósov, que en sus obras usaba el estilo alto (la lengua de la clase alta), Pushkin empleó el ruso popular. Creó una nueva literatura rusa y estableció las normas de la lengua nacional literaria, aproximando el lenguaje de la literatura lo más posible al lenguaje popular. Siempre acentuó lo absurdo que es para un noble no saber hablar bien el idioma de su propio país. Gracias a él, el ruso conquistó el puesto de lengua de comunicación universal de Rusia.

Fuente: Rusopedia

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