En Rusia el Día de San Valentín es una fiesta relativamente reciente, se hizo popular en los años 90, luego de la caída de la Unión Soviética, sin embargo, no figura como celebración oficial en el calendario estatal ni religioso. En las grandes ciudades y entre los jóvenes, el 14 de febrero se vive como el día de todos los enamorados, dándole poca carga religiosa, a pesar de su origen católico, la mayoría de los creyentes rusos son ortodoxos.
En la práctica
En la práctica, la forma de celebrar se parece mucho a Europa occidental, las parejas intercambian tarjetas con forma de corazón llamadas valentines, flores, bombones, peluches y pequeños regalos románticos. Las flores, sobre todo los ramos de rosas, ocupan un lugar central, porque regalar flores es una costumbre arraigada en la cultura rusa en cualquier fecha especial.
No faltan las cenas románticas en restaurantes con comidas típicas rusas, las escapadas al cine o a una pista de patinaje sobre hielo, y los paseos por la ciudad, ciudades como Moscú y San Petersburgo ofrecen alternativas románticas para este día, los escaparates se llenan de corazones rojos y promociones especiales.
San Valentín en la escuela
En colegios e institutos, San Valentín se ha convertido en un juego social entre adolescentes. Los profesores colocan una caja de correo de amor en la que los alumnos depositan postales anónimas o firmadas para sus compañeros. Al final del día la caja se abre y se reparten los mensajes, permitiendo a los más tímidos aflorar sus sentimientos o simplemente mandar saludos amistosos.
Entre jóvenes de 10 a 16 años también se intercambian regalos simbólicos, como chocolates o llaveros en forma de corazón

La celebración en otras ciudades
En otras grandes ciudades, como Ekaterimburgo y Samara, el 14 de febrero se ha convertido en una oportunidad comercial importante. Tiendas, centros comerciales y cafeterías decoran con globos y corazones, organizan concursos para parejas y lanzan ofertas de dos por uno en cenas o entradas al cine. Algunas estaciones de esquí y ciudades turísticas organizan actividades especiales desde concursos al beso más largo hasta intentos de récords curiosos, como preparar un enorme dulce tradicional para regalar a los enamorados.
No todos celebran
Sin embargo, la celebración no es unánime, también tiene detractores. Parte de la clase política y sectores conservadores consideran San Valentín una fiesta importada desde Occidente que desplaza las tradiciones nacionales, y en algunos lugares incluso, se ha propuesto restringir o prohibir los eventos oficiales relacionados con esta fecha.
La Iglesia Ortodoxa Rusa, crítica con la fiesta por su carácter católico y comercial, impulsa una alternativa propia, el 8 de julio se celebra el Día de la Familia, el Amor y la Fidelidad, dedicado a los santos Pedro y Fevronia, patrones del matrimonio, como una forma de promover un modelo de amor ligado a la familia y la fidelidad
Entonces, ¿no es tan común?
Las encuestas muestran, además, que el entusiasmo por San Valentín ha fluctuado con el tiempo. Hubo años en que alrededor de la mitad de los adultos rusos decía celebrarlo, sondeos más recientes señalan que apenas uno de cada cinco lo hace de forma activa, aunque sigue siendo especialmente popular entre los jóvenes urbanos.
Muchos rusos lo entienden simplemente como una excusa para recordar a la pareja, hacer un detalle o pasar un rato agradable, sin darle el peso que tiene en otros países ni verlo como la única fecha para celebrar el amor.
¿Qué opinas sobre este tema? ¿Cómo celebran San Valentín en tu país?
Si deseas más información sobre estudios en Rusia, puedes contactarte con nosotros visitando el siguiente enlace.